En un contexto donde la criptomoneda se infiltra en los arcanos del poder, una acusación sacude Washington. La representante Maxine Waters, figura clave del Comité de Servicios Financieros, acusa a Donald Trump de manipular el tablero legislativo para imponer sus propios intereses en criptomonedas. Detrás de las apariencias de un debate técnico sobre los stablecoins se oculta una batalla mucho más turbadora: la de un presidente que busca sustituir al dólar por una moneda digital con su efigie.