La evolución del paisaje político canadiense podría revolucionar el ecosistema cripto. Mark Carney, exgobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra, ha sido designado para suceder a Justin Trudeau. Su ascenso al poder no pasa desapercibido, especialmente en el sector de las criptomonedas. Conocido por sus críticas acerbas hacia el bitcoin, Carney ha calificado en el pasado el activo como un modelo monetario deficiente, lo que ha alimentado una "mania especulativa mundial". Su visión, anclada en un enfoque centralizado de las finanzas, sugiere una política restrictiva hacia las criptomonedas. Mientras Canadá aún busca su directriz en materia de regulación de estos activos, la nominación de Carney podría representar un giro radical. Su influencia en el futuro del bitcoin y de las criptomonedas en Canadá merece ser observada de cerca.