Desdolarización: ¡Lo que los BRICS están tramando a espaldas del dólar!
En un contexto geopolítico en plena recomposición, dos iniciativas marcantes sacuden la hegemonía del dólar. Brasil y China marcan un giro estratégico al priorizar sus monedas nacionales para los intercambios bilaterales. Por su parte, Rusia e Irán anuncian la creación de una nueva moneda común para eludir las sanciones occidentales. Estos movimientos distintos, pero convergentes, ilustran una voluntad compartida de los miembros influyentes de los BRICS: construir un sistema financiero menos dependiente del billete verde y afirmar una soberanía monetaria frente a las presiones externas.
Brasil – China: un asociación oficializado para pagos en monedas locales
Brasil y la China alcanzan un nuevo nivel en su estrategia conjunta de dedolarización. Así, sus relaciones comerciales, ya robustas, toman ahora un giro monetario más afirmado, con una voluntad clara de pasar progresivamente a los pagos en monedas locales. Este paso ha sido confirmado públicamente por representantes oficiales brasileños.
Aquí están los hechos esenciales:
- Un acuerdo oficial entre los dos países para el uso de las monedas locales en los intercambios bilaterales: esta decisión tiene como objetivo reducir la dependencia del dólar estadounidense en los pagos transfronterizos.
- Transacciones ya en curso en las monedas nacionales: Tatiana Rosito, secretaria del ministerio brasileño de Finanzas, declara que «el comercio en monedas locales ya está en curso, por ejemplo entre Brasil y China».
- El apoyo político del gobierno Lula: el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva aboga activamente por una salida progresiva del sistema dominado por el dólar, especialmente ante la próxima cumbre de los BRICS.
- Ninguna barrera técnica por parte brasileña: Rosito afirma que «Brasil apoya plenamente el uso de monedas locales» y «que no existe ningún obstáculo a eso por parte brasileña».
- Un objetivo económico claro: reducir los costos de transacción para los miembros de la alianza de los BRICS y reforzar la autonomía financiera de la alianza. «El objetivo es extender el uso de monedas locales de todas las maneras posibles que permitan reducir costos», precisa Rosito.
- Un apoyo estructural a través del banco de los BRICS: el New Development Bank permite a los países miembros evitar el uso del dólar para la financiación de proyectos, lo que refuerza la efectividad de esta estrategia monetaria alternativa.
Este acercamiento sino-brasileño no es, por lo tanto, una simple declaración de intenciones. Marca una inflexión estratégica concreta hacia una regionalización de los flujos financieros, sostenida por medios institucionales y un fuerte alineamiento político.
Rusia – Irán: ¿una nueva moneda para eludir el dólar?
En un registro más especulativo, pero no menos simbólico, Rusia e Irán, otras dos potencias alineadas en una creciente oposición a la hegemonía occidental, afirman estar trabajando en la creación de una nueva moneda común dentro del bloque de los BRICS.
Kazem Jalali, embajador de Irán en Rusia, ha declarado que:
La creación de una nueva moneda única en el marco de la asociación de los BRICS es en lo que Rusia e Irán están trabajando para liberarse de la dependencia del dólar.
Este anuncio se inserta en un contexto de sanciones económicas crecientes contra los dos países, que buscan alternativas para mantener la estabilidad de sus economías.
Sin embargo, los detalles que rodean este proyecto siguen siendo muy vagos. El embajador iraní no ha proporcionado plazos ni mecanismos precisos ni siquiera elementos concretos sobre el estado de avance de esta iniciativa.
No hay nada que permita afirmar si esta moneda está en fase de diseño activo o si se trata solo de una intención política declarada. La falta de transparencia alimenta el escepticismo. Algunos observadores no descartarán una operación de comunicación más que un proyecto viable a corto plazo. Tal vaguedad contrasta con el avance más pragmático de la pareja sino-brasileña.
Más allá del proyecto en sí, este anuncio refleja, no obstante, una voluntad de repensar el orden económico mundial. Si una moneda común llegara a ver la luz en el ámbito de los BRICS, una idea que se ha mencionado recurrentemente desde hace varios años, podría reconfigurar los equilibrios financieros globales, siempre y cuando se superen los obstáculos políticos, tecnológicos y económicos que acompañan su creación. Por ahora, esta perspectiva sigue siendo incierta.
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Diplômé de Sciences Po Toulouse et titulaire d'une certification consultant blockchain délivrée par Alyra, j'ai rejoint l'aventure Cointribune en 2019. Convaincu du potentiel de la blockchain pour transformer de nombreux secteurs de l'économie, j'ai pris l'engagement de sensibiliser et d'informer le grand public sur cet écosystème en constante évolution. Mon objectif est de permettre à chacun de mieux comprendre la blockchain et de saisir les opportunités qu'elle offre. Je m'efforce chaque jour de fournir une analyse objective de l'actualité, de décrypter les tendances du marché, de relayer les dernières innovations technologiques et de mettre en perspective les enjeux économiques et sociétaux de cette révolution en marche.
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